El comercio digital en el Perú continúa consolidándose como uno de los sectores con mayor crecimiento, con ingresos que ya superan cifras significativas y proyecciones positivas hacia el 2026. El avance del e-commerce se apoya en la expansión de los marketplaces, la digitalización de medios de pago y el desarrollo de soluciones logísticas cada vez más especializadas y eficientes.
Los análisis del sector señalan que el crecimiento no se limita a grandes plataformas. Existen oportunidades claras en segmentos como marketplaces sostenibles, comercio de productos diferenciados, servicios digitales y modelos de entrega urbana. Estos formatos permiten a los emprendedores operar con menores costos fijos y alcanzar mercados más amplios sin necesidad de una infraestructura física compleja.
Para Cusco, este escenario abre un abanico de posibilidades para las MYPE locales. Negocios vinculados al retail, artesanías, productos con identidad cultural y servicios digitales pueden integrarse al comercio electrónico aprovechando su valor diferencial. La digitalización reduce barreras geográficas y facilita el acceso a consumidores nacionales e internacionales.
Ante este contexto, los emprendedores pueden evaluar distintos modelos de venta online y explorar alianzas con operadores logísticos urbanos o plataformas digitales. Analizar costos, tiempos de entrega y experiencia del cliente resulta clave para competir en un mercado cada vez más dinámico. La capacitación en comercio digital se convierte en un factor estratégico para aprovechar de forma sostenible el crecimiento del e-commerce en el país.


