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ECONOMÍA CONDUCTUAL: ¿CÓMO LAS EMOCIONES Y LA CONDUCTA INFLUYEN EN LA TOMA DE DECISIONES FINANCIERAS?

Escribe Sandra Quispe Ninancuro, Consultora Junior del Blog Infoestudios del Centro de Estudios Empresariales de la Cámara de Comercio del Cusco

Gran parte de las decisiones que toman las personas a diario, son de carácter económico y financiero que tienden a afectar a su micro y macro entorno. Es así que, en los últimos años, muchos países aplicaron distintos programas, planes, estrategias y políticas sobre educación financiera, y así lograr que su población desarrolle habilidades para tener una mayor conciencia de los riesgos y oportunidades financieras, para tomar decisiones informadas y más acertadas que mejoren su bienestar.

Según la economía clásica, las personas son agentes racionales, con preferencias coherentes y estables, que toman sus decisiones en búsqueda de un equilibrio a través de la maximización de su beneficio (Teoría de la elección racional); pero el aporte como el de Kahneman y Tversky (1979), en su obra “Teoría Prospectiva: un análisis de la decisión bajo riesgo”, manifiestan que también entran en juego variables psicológicas y emocionales. Es así que, la Economía conductual toma mayor énfasis, afirmando que los agentes tienen racionalidad limitada y toman decisiones con impulsos emocionales conocidos como “heurísticas”, “sesgos conductuales” o “sesgos cognitivos”. Como menciona Baddeley (2019), son reglas de toma de decisiones rápidas que usan las personas para simplificar sus elecciones diarias, que a menudo funcionan bien, pero en otras ocasiones crean sesgos (errores).

La falta de racionalidad en los juicios y decisiones de las personas, puede darse por 3 situaciones: las preferencias sociales, la racionalidad limitada, y la falta de autocontrol; donde destacan los siguientes sesgos conductuales: a) procrastinación: posponer lo que se tiene que hacer hoy para mañana, b) normas sociales: la tendencia a hacer algo porque los demás lo hacen, c) aversión a las pérdidas: una mayor tendencia a evitar pérdidas que a adquirir ganancias, y d) el sesgo hacia el presente: donde se valora más el presente que el futuro.

En los estudios del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), se evidencia que existe una gran brecha entre “lo que las personas dicen que hacen” y “lo que realmente hacen”. Para el caso de Perú, un 31% está totalmente de acuerdo en que ellos se ponen metas financieras a largo plazo y se esfuerzan para alcanzarlas, en el escenario de lo que dicen que hacen; mientras que en el escenario de lo que realmente hacen, un 68% menciona que por lo menos alguna vez sus ingresos no logró cubrir sus gastos. Asimismo, Zarate Castañeda et al., en la encuesta de medición de capacidades financieras Perú 2019, muestra que un 40% de los peruanos están de acuerdo con la frase “Tiendo a vivir el día a día y no prestar mucha atención al mañana”, y el 26% de la población peruana se identifica con la frase “prefiero gastar dinero que ahorrar para el futuro”; los cuales afectan sus decisiones de ahorro, presupuesto, financiación e inversión.

En ese sentido, podemos mencionar que la economía conductual, con el aporte de trabajos de las ciencias sociales, como la psicología, permite comprender el qué y cómo piensan, eligen y deciden las personas, y que tiene mucho que aportar al análisis de los diferentes comportamientos que tienen las personas, tanto en el campo económico financiero, al igual que en otros campos. Asimismo, se debe hacer que la economía retorne a sus orígenes, ser una ciencia empírica basada en las evidencias y las decisiones de las personas; enfocándose en el estudio del homo sapiens (humanos) y no del homo economicus.

Concluimos que, la educación financiera y su enseñanza a través de diferentes programas, no son una señal clara de tener ciudadanos con mayor formación financiera, y más aún no determinan el impacto real en la economía de un país. Para ello más que solo diseñar y aplicar programas de educación financiera ambiciosos, estas deben de procurar pequeños pero realistas cambios en el comportamiento económico y financiero de las personas.

Existencia de brechas

 

Porcentaje de adultos con conducta de ahorro

REFERENCIAS:
  • Baddeley, M. (2019). ¿Hacia una nueva ilustración? Una década trascendente. Madrid: Fundación BBVA.
  • CAF – Banco de Desarrollo de América Latina. (29 de Noviembre de 2019). Educación financiera, economía del comportamiento y experiencias en ALC. México.
  • Lianes, L. (17 de Agosto de 2021). Cómo modificar el comportamiento de las personas a partir de la educación financiera. Obtenido de BBVA: https://www.bbva.com/es/sostenibilidad/modificar-comportamiento-personas-partir-educacion-financiera/
  • Palomar Prieto, C. (2019). Finanzas del comportamiento: sesgos psicológicos en la toma de decisiones financieras [Tesis de grado, Universidad Pontificia Comillas]. Repositorio institucional. Obtenido de http://hdl.handle.net/11531/27870
  • Zarate Castañeda, K., Chong Chong, J., & Ventura Neyra, E. (2021). Encuesta de medición de capacidades financieras de Perú 2019. (Superintendencia de Banca y Seguros y AFP (SBS), & CAF, Edits.) Caracas. Obtenido de https://scioteca.caf.com/handle/123456789/1689

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